Rectificación de instalaciones fijas en el Sumidero de Mata Asnos (18-04-2015)


El Sumidero de Mata Asnos del que tenemos unos recuerdos tan entrañables casi todos los espeleólogos españoles, es visita obligada de todos los amantes de las cavernas.
Tradicionalmente la visita a esta cavidad suponía el instalar todos sus pasamanos y pozos, es decir, más de 170 metros de cuerda y unos 60 anclajes completos. Isidoro Ortiz, a principio de los ochenta, reequipó en fijo la primera mitad del pozo de entrada y dos pasamanos sobre marmitas.

Aún así, el volumen de material que había que pasear por el meandro era tal, que se convertía en normal el darse la vuelta a mitad de cavidad, por irse de horas la visita. El constatar este hecho, el mal estado de la instalación existente y la cada vez más frecuente afluencia de visitantes de toda España, nos animó a hacer una reequipación integral de la cavidad.
Mata Asnos cuenta hoy con 54 anclajes inoxidables fijos y más de 100 m de cuerdas fijas. Se ha intentado equipar sólo los pasos imprescindibles para la viabilidad de la visita, por lo que la nueva reequipación no le ha restado a la cavidad la dureza, que junto a su belleza la han convertido merecidamente en baluarte de la espeleología española.
La reequipación del sumidero ha sido tan variada y diversa, que nos ha llevado a hacer varios retoques y mejoras durante los últimos años. Con los retoques de abril del 2015 damos por terminada dicha reequipación.
Hoy en día puede visitarse en completas condiciones de seguridad, sin que esto nos lleve más de siete horas.

Pepe Serrano
Club Viana


El sábado pasado, un grupo compuesto por seis miembros del club Viana de Guadalajara, salieron para cambiar la ubicación del pasamanos de la marmita previa al P8, así como las cuerdas fijas del Pozo del Arco, P5. Esta visita al sumidero tenía el bonito añadido de ser el primer contacto con el "inframundo" de Jorge y uno de los primeros de Antonio.


Rampa de aproximación

Bajamos todos el porche de entrada sin mayores complicaciones, haciendo nuestros dos "nuevos" un buen papel.

Jorge preparando el primer rápel

El meandro nos pareció amable esta vez, y avanzamos sin pausa hasta el primer punto de laboreo, donde Noe y yo nos quedamos para rehacer el pasamanos de la marmita profunda previa al P8, que tenía un roce, y convertirlo en una tirolina-pasamanos con desviador y estribo en medio.
Guille con Saúl, Antonio y Jorge fueron a las galerías inferiores y así visitar la Galería Fósil y el Meandro de la Espuma hasta los gours y el sifón terminal. 



Paso de los Troncos


Detalle de la galería Fósil


Saúl descansando frente a los gours

Terminado el nuevo pasamanos nos fuimos a cambiar las cuerdas fijas del Pozo del Arco, dañadas por un roce previo a la instalación del desviador.


Cambio de cuerdas fijas del Pozo del Arco

Terminado el laboreo de este último pozo, nos encontramos con el resto del equipo ya de vuelta, así que todos emprendimos el camino de regreso.
Ya fuera de la cueva a Antonio le dolían hasta las pestañas, así que no sé que habrá sido de su plan de senderismo previsto para el día siguiente, eso sí, estaba feliz como un adolescente. Jorge, de menos palabras, también estaba completamente satisfecho por la visita y la reequipación.

Bueno, un grato y completo día que terminó con unos jarrotes en el bar de Carrascosa.



No hay comentarios:

Publicar un comentario